marzo 14, 2017

Un pliegue en el tiempo

Una circunstancia fortuita le ayudó a generar la idea que cambiaría para siempre la concepción física del universo.

Su 'principio de equivalencia', esto es, el destacar la ambigüedad entre aceleración y gravedad, marcó un antes y un después en el enfoque de los problemas que nos plantea la física.

Un pintor que cae de un andamio, una sensación de 'flotar' cuando caía que quedó como parte de su recuerdo de lo ocurrido, bastaron a Einstein para llegar a la siguiente conclusión: un hombre en caída libre no sentiría su propio peso.

Se percató que la ley de la gravitación de Newton tenía algunos problemas, de los cuales el más importante era el hecho de no incluir el tiempo, lo cual implica que la acción de esta fuerza es instantánea. Esto último violaba los principios de la relatividad especial o restringida que establecía que nada podía viajar más rápido que la luz.

Si nos precipitamos en una caída y no tenemos puntos de referencia externos de lo que nos ha ocurrido, no podremos saber si estamos cayendo libremente o estamos flotando en un ambiente libre de gravedad. Visto de otra forma, si somos lanzados al aire y se pudiera congelar la acción en el momento en que alcancemos la máxima altura, en ese instante no podremos distinguir entre caída e ingravidez. Este 'pliegue en el tiempo' que justifica la ambigüedad en que se sustenta el principio de equivalencia dio la clave para que Einstein se planteara la semejanza con un símil geométrico.

Cuando un día, su hijo Eduardo, le preguntó por la razón de su fama, él le contestó: "Cuando un escarabajo ciego se arrastra sobre la superficie de una rama doblada, no se da cuenta de que el camino que recorre en realidad es una curva. Tuve la suerte de caer en la cuenta de lo que el escarabajo ignoraba." Esta 'suerte' que solo tienen los genios como él derivó en la elaboración de la teoría general de la relatividad que explica la gravedad como una curvatura del espacio-tiempo.

No hay mejor homenaje en el día de su natalicio que recordar este paso gigante que dimos en el conocimiento humano, de la mano de un 'gigante'.

Fuente: Einstein - La teoría de la relatividad - El espacio es una cuestión de tiempo. David Blanco Laserna, 2012.

diciembre 19, 2016

Board of Editors



Les comunico que a partir del 15/12/16 es oficial mi designación en la Junta de Editores para estándares científicos y revisión por pares del International Journal of Research and Methodology in Social Science, de lo cual los hago partícipes.

noviembre 10, 2016

The Freud's Project

Esta es la traducción propia de mi artículo original "El Proyecto de Freud" publicado en Psicoanálisis (la revista de la Asociación Psicoanalítica Colombiana), Vol. XXIV (1-2); pp. 43-60, 2013.


noviembre 04, 2016

Los estudios de la célula nerviosa de Freud

Acaba de ser publicada la edición 25 aniversario de "Foundations of the Neuron Doctrine" aparecida, por primera vez en 1991, y en 2016, Oxford University Press, ofrece la segunda edición de esta obra clásica en el tema de la 'Doctrina Neuronal' del Profesor en Neurociencia Gordon Shepherd de la Universidad de Yale.

En el capítulo 7 de esta publicación (que adjunto): 'Los estudios de la célula nerviosa de Freud', se corrobora gran parte de lo que publiqué en el capítulo homónimo de mi libro PSIQUIS del 2013 y en el artículo publicado en Psicoanálisis (Revista de Asociación Psicoanalítica Colombiana). "El Proyecto de Freud", el mismo año. (ambos se pueden descargar de este blog)

De esta manera, y sumando a esto el último trabajo que he realizado y que pronto será publicado: "La simetría de las tópicas freudianas"; dos cuestiones quedan totalmente zanjadas: una, la base estrictamente biológica del Psicoanálisis; y otra, su carácter absolutamente científico. Por otro lado, demuestra la pertinencia de la propuesta que hace la Lógica Transcursiva.


octubre 30, 2016

Tu ausencia


Percibo en el aire la sensación extraña de tu ausencia
y no puedo evitar la llegada de los recuerdos que pujan por salir,
ni de la nostalgia, ni de la soledad, ni de la pena, las que nunca se fueron.

Ha llovido esta tarde y no puedo evitar buscarte entre las nubes,
ni dejar de ver en cada gota de agua el color de tus ojos, ni en las
ramas de los árboles mecidas por el viento, la agitación de tus hermosos
cabellos cuando caminas.

Me pregunto por qué la misma brisa que antes te traía hasta mi ventana,
hoy ni siquiera susurra tu nombre, ni permite que adivine el mío
pronunciado por tu alma.

Sigue siendo un misterio para mi la causa de este abismo, que creo,
justifica esta sensación extraña de tu ausencia; pero a la vez, el
enigma se desvela brutal y despiadado cuando siento que la tormenta
amaina y todo se transforma nuevamente en distante y hasta extraño
igual que la sensación que me embarga.

Aunque sé que ya no esperas mis palabras y que yo ni atino a pronunciarlas,
surgen como por arte de magia; vuelan y vuelan con el afán de encontrar
refugio, no en tus oídos, sino en tu corazón.

Tu ausencia es tal vez mi peor aflicción.